Hace 30 años, los visionarios fundadores de nuestro colectivo empezaron a comprar terrenos con el objetivo de conservarlos. Este grupo de ecologistas comprometidos se hacía llamar con orgullo «Guardianes del Bosque». Esta comunidad de vecinos preocupados reaccionó ante la deforestación a gran escala que se desató tras el colapso de las plantaciones de cacao a causa del hongo Monilia y la inestabilidad del mercado.





